miércoles, 7 de diciembre de 2016

RECTA FINAL

Por E. J. Tun

“Todo lo que empieza, termina”, es una afirmación muy acertada, y gracias a todo lo que es hermoso en esta vida, es también aplicable para los desgastantes semestres.
Nos encontramos en la carrera de velocidad de los últimos seis meses, es aquí donde externas tu último aliento para alcanzar los espectaculares 2 meses de vacaciones. ¿Los sientes en tu interior? Es como si su aura te bañara con su gracia, casi como si pudieras tocarlos. Claro, suponiendo que no dedicaste la mitad del tiempo anterior a holgazanear. Veamos dos pequeñas perspectivas:
Este es el estudiante ideal-promedio arriba, le dedica 3 o menos horas a la tarea al día y sabe manejar sus tiempos, tiene notas que son legibles y realmente explican algo sobre el tema, resuelve sus dudas y se coordina con sus equipos colaborativos. Ella/Él sabe que se merece ese descanso, sabe que estas semanas de exprimir su alma con proyectos finales y exámenes es de puro trámite, pues con 5 o menos puntos en las pruebas de desempeño ya está del otro lado. Tanto esfuerzo, se verá recompensado por la libertad de las vacaciones de invierno.
Aquí está es semi-estudiante, es aquel que entre otras actividades suele perderse del estudio, no es tan organizado, a veces las notas desganadas y a prisa son indescifrables, y lucha por la supervivencia de algunas asignaturas, al tiempo que otras caen al abismo del recursamiento.
Sea cual sea tu manera en la que vives las cosas ahora, todos coincidimos en que estas últimas sesiones de clase representan un alto nivel de estrés, que en cierta medida es un acumulado de todos los meses anteriores. Algo muy notorio es que este semestre agrupó muchos proyectos finales de suma importancia debido a la alta ponderación y que requieren de mucha dedicación, que sobrecargan y rematan la situación antes mencionada. Sin embargo vale la pena esforzarse en este último tramo, tomar una bocanada de aire y continuar te puede premiar con dos extensos meses de descanso. Recuerda que cualquier resultado obtenido, es fruto del empeño que imprimes a cada acción que realices.