Por E. J. Tun
Era ya 2 de diciembre,
fecha del evento, al filo de las 11 de la mañana ya se encontraban bien puestas
las mesas que albergarían los mejores trabajos de cada sección, y
paulatinamente los trabajos comenzaron a adornar la Cancha 1. Se trata del
museo del cuerpo, actividad final correspondiente a la asignatura de Beneficios
de la actividad física y artística, en la cual los alumnos debían hacer uso de
todos sus conocimientos del cuerpo humano y de las expresiones artísticas para
representar algún sistema, órgano, sentido o parte del cuerpo, junto con las
instrucciones de cómo cuidarla o descripción de su función para el cuerpo o en
el deporte.
Los participantes
colocaban los manteles azules para decorar la mesa, al momento que cuidaban los
detalles finales de la presentación de su trabajo, estudiaban sus líneas para
que en el momento en que los espectadores pudieran pasar les expliquen de qué
va su trabajo, que técnica utilizaron y les den la recomendación para cuidar el
que les pertenece.
En el sitio abundaban
estructuras óseas, formadas de diversos materiales, como la plastilina, papel
maché, fomi y cartón. Fibras musculares de hules que conectan piezas móviles
interactivas del sistema locomotor. Brazos y piernas cortadas enseñan las capas
de la piel, hasta el hueso.
Minutos antes de la una
de la tarde, un cuarto de hora aproximadamente, la gente comenzaba a circular
por la cancha; podríamos decir que a falta de una inauguración oficial, el
hecho que el segundo acceso a la cancha fuera abierto fungió como verdadero banderazo de salida. Los
espectadores entraban y admiraban los trabajos, al tiempo que los integrantes
de los equipos les informaban sobre ellos
Los minutos corrían, y
los estudiantes pasaban, sin tanta ciencia o sustancia hay que decir que el
museo supero expectativas. Luego de aproximadamente una hora, las autoridades
escolares llegaron al lugar de la exposición, la mismísima directora de la
escuela junto con diversos profesores la asignatura de Beneficios, acudieron
para preguntar y disfrutar de los últimos momentos de la exposición, que fue
clausurada con la orden de la directora para que todos los alumnos ahí
presentes puedan retirarse a tomar sus clases normales.
Un evento muy útil para reflexionar
sobre el cuidado de nuestro cuerpo, y de la importancia de realizar actividad
física para mantenerlo siempre sano, una actividad con la cual entendemos y
podemos apreciar la versatilidad de la expresión artística para representar y
externar situaciones de nuestro interior, no, no solo órganos, también sentimientos
y opiniones. Otro punto para el MEFI.