Estudiantes de la preparatoria número uno venden dulces dentro de los
salones de la escuela para diferentes fines lucrativos.

Imagen tomada por: Luis Pérez.

Estudiantes de la Preparatoria Uno venden dulces para
diferentes propósitos, que van desde pagar sus cursos de recuperación hasta
tener un dinero extra para ellos mismos.
Este fenómeno se fue dando discretamente en algunas
secciones de la escuela, y poco a poco fue volviéndose más común hasta el día
de hoy.
Para octubre del presente año, localizamos a un número de
vendedores a los que solicitamos una entrevista, aunque no todos accedieron
obtuvimos testimonios valiosos.
Una alumna que pidió que se ocultara su identidad cuenta que
ella vende rocaletas, lucas, picafresas, tamborcitos, bocadines, palitos de chocolate,
bubulubus, mentitas, dragoncitos, etc. Y dijo “no siempre eso, aja, compro lo
que me pidan”.
Le preguntamos cuáles son sus motivos a lo que ella
respondió “Lo empecé a hacer para juntar
dinero para mis recursamientos pero después lo seguí haciendo por gusto, me
divierte mucho el vender dulces”. Cuando preguntamos que la llevó a tener
que vender dulces nos respondió que juntar para su recursamiento, pues en ese
momento no tenía el dinero, y agregó “pero
ahora lo poquito que le ganó es para comprar más dulces”. Le preguntamos si
tiene conocimiento acerca de si el reglamento interno de la escuela prohíbe las
ventas por parte de los alumnos. Ella dijo: “No, la verdad no lo sé”. Le pedimos que nos contara su meta, y si
después de alcanzarla seguiría vendiendo, Ella nos cuenta: “Mi meta es seguir vendiendo dulces para mis compañeros. Y si
continuaría, es algo que me gusta hacer.” Por último, le preguntamos si se
consideraba emprendedora ella nos respondió que sí y no, pues “No tengo muy claro lo que haré con las
ganancias”
Al otro alumno que también se le pregunto prefirió
mantenerse en el anonimato, por lo que se continuo con la entrevista sin algún
inconveniente y nos contó que el motivo por el cual vende dulces dentro de la
escuela era para poder recaudar dinero para pagar el viaje a una competencia
deportiva de karate en la ciudad de México, ya que sus padres a pesar de que si
lo apoyan en el ámbito deportivo, no cuentan con suficientes recursos para
pagar dicho viaje. Lamentablemente el estudiante se encontraba muy apurado y no
nos pudo dedicar más tiempo.
Obtuvimos un testimonio más, de igual manera el alumno
prefirió mantenerse en el anonimato. Él nos contó que vende dulces:
dragoncitos, chicles, etc. Y en menor medida CD´s y DVD´s. Preguntamos sus
motivos, a lo cual nos respondió que: solo
pretende ganar dinero extra; al cuestionarle sus motivos, respondió “Yo siempre quise conocer a un dealer en la
escuela, y como no he visto alguno, decidí convertirme en uno. Aunque desconoce
si el reglamento interno prohíbe sus acciones pero el reglamento no impediría
que el cumpla su meta de ganar más dinero mientras le brindo a mis compañeros
de productos de calidad que ellos requieren”
Prevee que seguirá aun si alcanza su meta, y él se considera
un emprendedor.
Un mes y medio después, contactamos con la primera
vendedora; que efectivamente seguía siéndolo, y aprovechamos las cercanas
fechas de recursamientos para preguntarle sobre su actividad económica. Le
pedimos que nos cuente si los motivos de antes son los que la siguen moviendo
para lo que hace y nos confesó que: “Hace
tiempo que había juntado lo que requería para mi recursamiento, así que si,
solo seguí por diversión” Le cuestionamos si alcanzó su meta, nos dijo que
“si, seguí vendiendo, aquí estoy” Le
pedimos que nos cuente hasta cuando planea seguir, dijo que siempre que pueda
lo hará “Me trae buenas ganancias para lo
que yo gasto, mientras me pidan seguiré”.
Al igual que nos encontramos con el segundo que
entrevistamos y le hicimos las preguntas que le hicimos a la primera estudiante
por lo que él respondió: “lo que me gusto de vender dulces y la causa por la que
lo he dejado de hacer es porque además de que sigo teniendo mis ganancias pude
darme cuenta que puedo tener más metas con tan solo vendiendo dulces además de
que también llega la navidad y ésta vez quiero darle un regalo a mi
familia” la segunda pregunta fue si sus metas se habían
logrado con tansolo vender dulces a lo que él hizo solo un gesto con la cabeza
pues se encontraba haciendo una tarea de matemáticas, a lo que nos llevo a
hcerle la ultima pregunta que era si la venta de dulces se seguirá haciendo
para el siguiente semestre a lo que el volvió a responder efusivamente con la
cabeza y decir “si, aunque espero que no baje la venta”
Lo que se espera es
que todos cumplan con sus metas y que puedan alcanzar sus objetivos. Aunque el
tercer alumno entrevistado no quiso darnos una entrevista pudimos averiguar
entre sus compañeros de salón que sigue vendiendo dulces y que ahora tiene más
variedad.